La solución aportada por el Estudio ROSENBAUM es utilizar estas
botellas de plástico para realizar un jardín vertical, de una manera
económica y muy sencilla.
Se utilizan botellas de plástico de refrescos de dos litros, donde se
les aplica una serie de orificios para meter las las raices en su
interior y colgarlas mediante cuerdas a la pared.